La Secretaría de Energía de la Nación prepara los últimos detalles para los aumentos de tarifas de luz y gas que tendrán lugar durante el 2026, luego de que esta semana venciera el plazo de consulta pública sobre el nuevo régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
A su vez, el equipo económico planea dejar de subsidiar las importaciones de gas en invierno y trasladar este costo a las facturas de los usuarios.
En lo que se refiere a los subsidios, unas 7.330.000 familias consideradas "altos ingresos" perderán los subsidios a partir del 1 de enero de 2026. Hasta hoy, dicha población abona un 92% del costo real de la energía y el 80% de la producción de gas. Desde el año próximo, abonarán el 100% del precio mayorista en ambos servicios.
De la misma manera, unos 140.000 hogares de "Nivel 3 - Ingresos medios" que ganaban el equivalente entre 3 y 3,5 canastas de pobreza perderán su subsidio. En total, el 45% de los usuarios dejarán de percibir el beneficio.
El 55% restante, es decir unas 9.100.000 familias que declararon ganar menos de 3.771987 pesos mensuales por hogar abonarán la mitad del costo de la electricidad subsidiado hasta un tipo de 300 (kwh) por mes en verano e invierno y de 150 kwh en otoño y primavera. Además, contarán con una bonificiación del 25% desde enero que irá disminuyendo hasta desaparecer por completo el 31 de diciembre de 2026.
En lo que respecta al gas, el esquema también sufrirá cambios. En este sentido, se unifica en 3,79 dólares por millón de BTU el precio que se traslada a las tarifas cpo los controatos entre petroleras y distribuidoras firmados en el marco del Plan Gas, a unos 2,90 dólares en verano y 4,5 dólares en invierno.
De esta manera, los subsidios solo se aplicarán al 50% de los bloques de consumo garantizados, que difieren de acuerdo a cada región del país, en el período comprendido entre abril y septiembre.
Esto representa un aumento importante de las tarifas del gas el mes que viene, que será de dos dígitos. De todas maneras, el Gobierno Nacional hasta el momento no reveló con precisión el impacto en las facturas.
Este cambio representa un adelanto financiero que van a tener las empresas productoras, dado que van a cobrar más en verano que lo establecido en sus contratos, a cambio de percibir menos en invierno.
El adelanto financiero a las petroleras compensará los atrasos que tuvo el estado nacional este año para pagar los subsidios al gas, lo que generó problemas de caja en las empresas.
Además, en 2026 el Gobierno no quiere correr al Estado de las importaciones de gas licuado y que derivarlo a algún comercializador que se encargue de las compras por bloque.
En invierno el GNL suele rondar los 10 a 12 dólares por millón de BTU y ese costo se trasladaría a los usuarios, lo que puede impactar con fuerza a los hogares en momentos de mayor consumo.
(pilaradiario)